¿Quién de vosotros no ha leído, escuchado o visto, la
fábula de la tortuga y la liebre? Seguro que la conocéis y sabéis su
significado.
Ahora
que acabamos de entrar en la recta final del curso y, en vuestro caso, vais a
acabar un curso que significa el final de una etapa educativa que ha durado
seis años y que representará el inicio de una nueva etapa: la de secundaria
obligatoria.
He
escogido este momento y esta fábula para recordaros que en esta vida lo más
importante es el esfuerzo y la constancia. Si utilizáis bien estas dos
cualidades que todos tenéis vais a conseguir, sin lugar a dudas, los
objetivos que os propongáis.
Os
invito a reflexionar sobre ello y, sobretodo, a aplicarlo a vuestra vida
cotidiana y, por supuesto, a la todavía larga vida escolar que tenéis por
delante. Vuestro éxito o vuestro fracaso dependerán, en gran medida, de cómo
vayáis a utilizar estas cualidades.
Espero
y deseo que las utilicéis bien y que os ayuden a superar todos los obstáculos
que se os presenten.