Sant Jordi, el dragón y la princesa: un cuento al revés.
El “Día de San Jorge” (Diada de Sant Jordi) conmemora la
muerte de Jorge de Capadocia el 23 de abril del año 303. San Jorge es
considerado patrón de diversas naciones y territorios, entre ellos Inglaterra,
Georgia, Etiopía, Bulgaria y Portugal. En España es patrón de Aragón y de
Cataluña.
La costumbre de que el hombre regale una rosa a la mujer se
remonta, probablemente, al siglo XV. Algunas versiones hacen coincidir esto con
la Feria de las rosas que tenía lugar en Barcelona durante aquellos veranos. Lo
que sí es cierto es que a las mujeres que el 23 de abril asistían a la misa
oficiada en la capilla de Sant Jordi en el Palacio de la Generalidad de
Cataluña se les regalaba una rosa. La rosa roja, que simboliza la pasión, debe
ir acompañada de la señera, símbolo de Cataluña, y de una espiga de trigo, símbolo
de la fertilidad.
El Día de Sant Jordi tiene un aspecto reivindicativo de la
cultura catalana y muchos balcones lucen la bandera catalana, la “senyera”. En
toda Cataluña se venden rosas y libros, llegando a su máxima expresión en las
Ramblas, donde a los puestos habituales se añaden otros para la ocasión. En
Sant Hilari, los alumnos de 4º de ESO y de bachillerato montan sus paradas de
libros y rosas en la “Placeta”, para recoger fondos que les ayuden a costear su
viaje de fin de estudios.
En las últimas décadas se promueve también mucho la venta de
libros con firmas de los autores y un descuento al precio de venta ya que, en
1995, la UNESCO instituyó el 23 de abril como el Día Mundial del Libro.
Normalmente también se realizan actividades en las bibliotecas y conciertos en
las calles, que se añaden a la agenda cultural de los pueblos y ciudades de
Catalunya.