Desde hace más de tres siglos, Sant Hilari Sacalm celebra su "Via Crucis Vivent", conservando la tradición procesional, transmitiéndola de padres a hijos. Se ha convertido en una manifestación popular tan importante que incluso sobrepasa su geografía.
La procesión tiene una historia documentada de unos 270 años, pero antes de 1731 ya se celebraban procesiones en las que se representaban personajes del Evangelio como María Magdalena, María de Betania o María "la pecadora".
Una de las figuras más representativas y populares, junto con los Pasos o Misterios, son los "armats". Su trabajo es uno de los más espectaculares y más duros de la representación de cada noche del Viernes Santo: siguen, durante las tres horas, el ritmo de los tambores, marcando el paso y recorriendo las diferentes calles del pueblo, con el sonido de las lanzas golpeando contra el suelo.
Una de las escenas más emotivas, donde se reúnen miles de personas, es la que da renombre al "Via Crucis Vivent", el Calvario, situado en las afueras de la población, en la zona polideportiva, donde podemos gozar de una puesta en escena que cautiva a propios y extraños.
En 1999 fue declarado "Festa Tradicional d'Interès Nacional"; en 2010, "Element Festiu Patrimonial d'Interès Nacional de Catalunya" y también en 2010, le fue concedida la "Creu de Sant Jordi", la máxima distinción que otorga la Generalitat de Catalunya.
A todos los que ya habéis tenido ocasión de seguir la representación en años pasados, os animo a seguir haciéndolo y a aquellos que todavía no la habéis visto, os animo a verla y a seguirla, con la seguridad de que no quedaréis defraudados. En caso de que este año no tengáis ocasión de participar, os dejo un pequeño "videoresumen" (en catalán) que seguro que os recordarà, u os dará a conocer, los momentos más importantes.
Espero vuestros comentarios.